viernes, 30 de enero de 2009

La magdalena de Proust.

Cuando me levanté hoy, hecho un asco, con un dolor de cabeza consdierable y mi estómago bailando la lambada, el cd del Concierto para clarinete de Mozart seguía en la minicadena. Recogí los restos de la bacanal de ayer por la noche lo mejor que pude, me di una ducha y pensé en lo mucho que podemos cambiar en relativamente poco tiempo.
Al ver el cd me acordé de lo nervioso que me ponía yo hace unos años, cuando estaba solo con ella y cuando decir algunas cosas era algo impensable. Cosas que ahora pueden salir sin necesidad de vapores alcohólicos, ya no desde la desesperación y la necesidad, sino con una comprensión quizás más cínica, pero necesaria para cauterizar ciertas heridas de las que no sangran.
Con la conciencia de dos soldados que lucharon en bandos distintos y después de muchos años se reencuentran y se comprenden. Porque aunque uno haya perdido una batalla, quedan muchas guerras por delante.

jueves, 29 de enero de 2009

Una entrada de hace unos años.

Hace tiempo que escribí esto en lo que fue mi inicio por la red, aquel lejanísimo space del Messenger que parece desvanecerse en la memoria cuando me pongo a pensar en él.
Qué risas viendo algunas cosas de entonces...
"July 24
Reserva a la italiana.

Hay que tener unos huevos cuadrados. Hace cinco días mandé un correo al Hotel Angloamericano de Roma, donde había hecho una reserva a mi nombre a través de Atrapalo.com para que me confirmaran (en definitiva) si todo estaba correctamente dispuesto. Las cosas así se suelen contestar al día siguiente, y más cuando se trata de confirmar una reserva una semana antes de llegar al hotel. Tuve la gentileza (sí, con todas las letras) de esperar, y al segundo día les volví a mandar el mensaje, muy correcto yo y disculpándolos en todo momento por si cometí alguna clase de error or perhaps you were managging such many reserves that it is wasting all your time, anyway. O sea, un perfecto caballero. Me responde un tal signor De Cupis, y me dice que tienen otra reserva para el mismo período a nombre de un tal "Jose Rodriguez de´Jesus", y que creen que puede tratarse de la misma. No way, my friend. Aquí y en Nueva York, Pablo Ordás Díaz no tiene nada que ver con Jose Rodriguez de´Jesus, tanto como si es el palmero de Tomatito o el hijo bastardo del Zar de Rusia. Así que se lo digo, que no, que la reserva la hice a mi nombre, le especifico la agencia y le pido que me contesten lo más rápido posible para saber si voy a poder dormir ahí, en las escaleras de la Plaza de España, bajo unos piñoneros en el Foro o si voy a tener que llamar a Paco Vázquez para pedirle un camastro en el Palacio de España. Espero otro día, suponiendo que será costumbre del hotel dejar un día entre medias para que el pobre cliente se muerda a gusto las uñas hasta el codo pensando a ver debajo de qué puente puede dormir si al llegar allí se encuentra que su habitación está ocupada por el José, el Kevin Jesús, o el Richard Alberto de turno. Como la vez anterior, al día siguiente les envío otro correo diciéndoles que por favor me contesten ya pero espero en vano.
Al final me cabreo, cancelo la reserva y busco otro hotel a tres días de coger el avión. Eso sí, después dejo la parla de Shakespeare (lengua de piratas, al fin y al cabo) y me paso a la de Quevedo, que para exigir una satisfacción y unas disculpas me parece mucho más alta y sonora. Les mando un mail EXIGIENDO que se disculpen, y no les pongo que el honor se lava con sangre porque en estos tiempos ya no se lleva. Como si necesitan dos días, dos semanas o todo el tiempo del mundo. Ahora sólo queda esperar y ver hasta qué punto el amigo tiene los huevazos de pasar de mí cómo de comer mierda. Y no se preocupen, que los mantendré puntualmente informados.
"

miércoles, 28 de enero de 2009

Puer natus est...

Ayer fue 27 de enero, y como viene ocurriendo en esta fecha desde hace unos años, nos juntamos en mi casa mis colegas más musicales y un servidor para celebrar el nacimiento de Mozart. 253 años, cumple el maestro.
Somos unos frikis y todo eso, pero el ritual es el ritual y la tradición es la tradición, y aunque este año no cocinamos ni hicimos invitaciones -lo de los 250 años fue espectacular- fuimos de cena y después terminamos en casa bebiendo, comiendo dulces y tocando el piano, que es lo que exige el decoro.
Iago y yo hicimos nuestro número de todos los años, que es tocar la sonata en Re mayor K.381 para piano a 4 manos. Cada vez nos sale mejor, todo hay que decirlo, aunque igual influye el que esta vez estuviéramos sobrios.
En fin, bajo la atenta mirada de Wolfgang, que nos observaba desde un euro austriaco que tengo en la pared, con una foto enmarcada de su retrato de niño con un traje de gala, y con el manuscrito de la Overtura de La flauta mágica como fondo de pantalla, cuatro amigos se reunireron y homenajearon desde sus posibilidades al gran Mozart.
A su salud maestro, y por muchos años más.

domingo, 25 de enero de 2009

SPQ...¿R?

A estas alturas todavía hay gente que no ha visto el vídeo electoral del BNG, en el que Quintana, cual Abraracurcix galaico, defiende a su pueblo frente al invasor imperialista romano. Un romano, por cierto, que habla un perfecto gallego -fallo de raccord, seguramente- y que encarnado por "Pico" viene muy de malas a exigir la cabeza de un ciudadano que "di cousas tan graves como denantes mortos que escravos" y bla bla bla...
Bueno, el caso es que Quintana está escuchando al miles gloriosus con cara de contemplación indolente, sin inmutarse, y cuando el romano pide al pueblo que le entregue a su líder Quintana se levanta, y es arropado por un montón de celtas de pro que dicen ser Anxo Quintana, porque como dice el lema, "cando se trata de defender este pais, todos somos Anxo Quintana".
Los señores del Bloque deberían saber que si ese lema no le funcionó a Hacienda deberían buscar algo más innovador. No sólo por eso, sino porque el formato heroico en el que el Senatus Populusque Galaicus se mimetiza con el líder está demasiado explotado.
Ahora bien, en cuanto al trasfondo político no voy a entrar porque son demasiados despropósitos. Primero, porque si no fuera por esos romanos invasores, globalizadores, capitalistas e imperialistas no habría gallego ni Gallaecia. Segundo, porque si la situación se hubiera dado en la realidad y Quintana estuviera solo frente a una cohorte de legionarios comandada por Julio César probablemente la chulería y la indolencia se las tendría que comer sin patatas, que todavía no había. Y tercero, porque si Quintana pretende ser el único de sangre celta 100% e irreductible galo de turno, debería irse a Soria o al delta del Ebro, que es dónde están documentados los grandes asentamientos celtas de la Península.
Además es inevitable hacer comparaciones con La vida de Brian, cuando el Frente Popular por la Liberación de Judea examinaba la situación:
- Bueno, pero aparte del alcantarillado, la sanidad, la enseñanza, el vino, el orden público, la irrigación, las carreteras y los baños públicos, ¿qué han hecho los romanos por nosotros?
ROMANI ITE DOMUM!

sábado, 24 de enero de 2009

Una noche "Poe".

Yo debo ser una de las pocas personas a las que la Ciclogénesis Explosiva -harto de oir el nombrecito una y mil veces en la tele- no les fastidió demasiado.
He de reconocer que a veces este país me da asco y otras me divierte con locura: ayer, con alerta roja, clases suspendidas y peligro por vientos de 150 km/h, los bares estaba llenos y la gente paseaba por la calle a eso de las 10 de la noche con total impunidad. Despreciando el apego a la vida por ir de farra con los colegas. Lo sé porque yo era uno de ellos.
Pero no es a eso a lo que iba. Resulta que yo me retiré temprano, antes de que empezaran a caer árboles y cascotes, y me puse a ver El exorcista, que me pareció una opción bastante decorosa para la noche que hacía. En esas estaba cuando se fue la luz en toda la zona vieja y me quedé en la más completa oscuridad, todavía resonando en mís oídos el viejo rito romano y la respuesta ahogada del padre Carras mientras le echaba agua bendita a la niña.
Evidentemente fue el broche de oro: me fui a por las cerillas y encendí la única vela que tenía en casa. Disfrutaba como un enano de esa situación de terror que no vivía desde hace mucho tiempo, con la atmósfera adecuada, y me acordé de que este año es "año Poe". Cogí el primer tocho de los Relatos completos, el que está dedicado a las obras de terror, y tuve el tiempo justo de leerme El gato negro antes de que volviera la luz y se rompiera la magia.
Lo más adecuado hubiera sido leer El cuervo, pero no lo tenía a mano. Una pena, por eso acabo de buscarlo e imprimirlo, para que no me pille sin él una situación parecida...
... "nunca más".

sábado, 17 de enero de 2009

Una de Mozart.

Soy una persona altamente sugestionable -eufemismo abyecto para decir que tengo menos personalidad que un ladrillo- pero como decía Frasier en un capítulo "es la magia que hay en mí".
Digo esto porque en un principio iba a escribir sobre Los Soprano ya que ayer me vi los últimos capítulos, y con ellos concluye la que probablemente ha sido la etapa televisiva más importante de mi vida desde que se murió Marcial en Médico de familia y desde que César se quedó en silla de ruedas en Compañeros -dos hitos en la historia de la televisión española, por otra parte-, pero me he puesto los auriculares y por aquello de no escuchar siempre lo mismo -sarcasmo, ojo- me he puesto el Requiem de Mozart, que casi no me suena de nada.
En fin, parte de la magia que realmente hay en mí es que a veces cuando me emociono mucho mucho escuchando música me encuentro dirigiendo, alzando las manos y a veces incluso canturreando por encima. Imaginaos la escena: un Opel Kadett cruzando Lalín, con la Música Acuática a todo volumen, y un tipo que canta a voz en grito y con la mano derecha dirige, dando entradas a trompas y violines con una autoridad propia del Cristo del Juicio Final de Miguel Ángel.
Pues eso es lo que estaba haciendo hace sólo unos minutos con el Kyrie. Convertido en unos instantes en Peter Schreier dirigía al Rundfunkchor Leipzig y a la Staatskapelle Dresden en esa tremenda fuga, casi demencial.
Hablaba hace tiempo con Carlos sobre Mozart y Bach, y las teorías que a veces aparecen por ahí publicadas con más afán de dar la campanada que de aportar datos científicos e históricos. Una de ellas decía que Bach no era tan religioso, y prácticamente concluía en que casi era agnóstico perdido. Rebatible, sin duda, pero no es a eso a lo que vamos. Carlos mencionaba la diferencia enorme entre dos obras que tienen una finalidad semejante: La Pasión según San Juan y el Requiem.
Hay un punto de vista totalmente opuesto en estas obras. Por una parte, la obra de Bach es probablemente la más alta expesión del sentimiento religioso, producto de un tipo con una fe inquebrantable que en ningún momento duda de la existencia de su Dios y de su capacidad redentora. Así lo atestigua el Soli Deo Gloria que escribía en todas sus obras. Sólo Gloria a Dios.
Por otro lado está Mozart, que compone una obra desquiciante. La visión de Mozart de la muerte es la de un tipo que no las tiene todas consigo, y ante el futuro incierto que se le presenta siente momentos de auténtico pánico y desesperación, como el Kyrie que antes mencionaba. Mozart no está convencido de que su Dios venga a salvarlo y lo llama a gritos desesperados, y lo mismo ocurre en el Confutatis. Malditos, condenados, lanzados a las llamas vivas.
Yo creo que Mozart podría haber estado tranquilo y morirse con una sonrisa en los labios. Si él no se salva, con esa música que compuso y que es una de las pocas cosas que puede redimir a la humanidad, a ver quién es el guapo que se le cuela a San Pedro en el cielo.
No entraríamos ni uno...

miércoles, 14 de enero de 2009

Una tangada.

Hay dos Franks a los que admiro sin reservas. De uno ya hablé en su momento y es Frank Sinatra "Ol'blue eyes". El otro comparte su afición al John Daniel's ("podrás llamarle Jack cuando lo conozcas tanto como yo") y es Frank Slade, el teniente coronel ciego que interpreta Al Pacino en Scent of a woman.
El caso es quehace poco volví a ver la película, llena de humor negro y cinismo hasta el final, y me quedé con la boca abierta -una vez más- en la escena del tango con Gabrielle Anwar.
Yo quiero ser como Frank.

lunes, 5 de enero de 2009

Estos chinos...

Curioso. Sigue en relación con la "ordasiada" del sábado: los señores de la familia decían, respecto al vino, que había que tener un ojo puesto en los chinos, que cuando le cogieran gusto al asunto iban a ser una potencia nueva a tener en cuenta.
Pues resulta que con la música pasa lo mismo. Ayer ponía de ejemplo a Bach y hoy vuelve a salir su nombre -bendito sea- en relación a un órgano. Los chinos se han puesto a explorar la música occidental y han construido un órgano gigante en el Oriental Arts Center en Shangai. Más de 6000 tubos, 88 registros, 5 manuales y un pedalero.
Ahí es na'.

domingo, 4 de enero de 2009

Des-Arreglos.

Preguntaba ayer Pablo por qué no nos gustan los arreglos de obras clásicas. El problema no son los supuestos "arreglos" sino la cuestionable necesidad que puede haber de adaptar una obra como el primer preludio de Lohengrin para cuarteto de cuerda con piano y acordeón.
No se trata de ser más papistas que el papa, y de hecho a mí lo que hace Jacques Loussier me gusta, y creo que la música de Bach, por una serie de cuestiones técnicas en las que no voy a entrar -porque me gustaría que la gente siga leyendo-, soporta perfectamente un ritmo de jazz. Decía Glenn Gould que la música de Bach es tan buena que no la estropearía ni un cuarteto de tubas.
Lo que se pone en tela de juicio es una cuestión estética, concerniente al buen gusto. Antes de ayer mi tía y mo padre fueron a un concierto de un cuarteto en el que ninguna obra, excepto un dío de Sarasate para violín y piano, era original. Incluían una versión del Casta Diva de Norma lo cual a mí me hizo desconfiar de las bondades musicales que el cuarteto familiar pudiera ofrecer.
El asunto es más complejo, ya que aunque es una horterada tocar The entertainer con cuarteto de cuerda -posición de superioridad musical y buen gusto la mía, lo acepto- el auténtico dilema es la veracidad a la hora de interpretar la música.
La corriente historicista, liderada en los 60-70 por Leonhardt y Harnoncourt y sus grupos, retomó la ejecución con instrumentos originales, grupos reducidos de intérpretes y afinaciones de época. A mí personalmente me gusta, pero no soy un talibán musical. Volviendo al ejemplo de Bach, con el clave pasa un poco como con la gaita, que Dios me perdone.
La gaita fue un instrumento de moda en la Edad Media y hay un montón de gaiteiros esculpidos en canecillos de iglesitas románicas a lo largo del Camino; el clave fue el instrumento que tenían Bach y Haendel y para él componían porque no había una alternativa, ya que los instrumentos de teclado se basaban en un sistema muy similar. Para no convertir esto en una lección de organología diremos que cuando llegó el pianoforte y sus posibilidades expresivas, el clave pasó a mejor vida.
Hoy día se puede tocar la música de Bach en un piano moderno y por ello no se traiciona el espíritu de la música, porque yo estoy seguro de que si Bach hubiera tenido un Steinway en la corte de Weimar probablemente habría pasado mucho del clave aunque se lo construyese su amigo Gottfried Silbermann. El caso de Wagner es distinto. Un tío que manda constuir unas tubas especiales para interpretar su obra no puede ver con buenos ojos que algún lumbreras coja su partitura y decida cambiar la instrumentación de buenas a primeras.
Y ahora un pequeño y simpático ejemplo para terminar. En Música de Cámara de 8º teníamos un profesor que hizo una adaptación del Nessun Dorma para dos pianos a 6 manos, saxofón, violín, guitarra, clarinete y oboe; creo recordar que había alguna tuba o trompa por el medio... el caso es que a mí me cayó el papel de interpretar 2 de aquellas 12 manos y me negué, porque dije que yo aquella monstruosidad no la tocaba. Con 17 añitos me planté al ver aquel despropósito que haría que Puccini se revolviese en su tumba de Torre del Lago.
Evidentemente suspendí Cámara y así sigue en mi expediente; un suspenso que como diría el campechano entre los campechanos, "me llena de orgullo y satisfacción".

jueves, 1 de enero de 2009

Libros para el 2009

Hoy es el cumpleaños de de J.D. Salinger, autor de El guardián entre el centeno, que no publica nada desde 1963. Cumple 90 años en su retirada vida, apartado de todo el bullicio editorial, viviendo todavía con la fama que le han dado 4 obras publicadas, entre la que destaca la que ha sido una de las diez novelas más importantes del siglo XX americano.
Mi propósito es hacer una lista de libros que tengo que leer este año (se actualizará, qué remedio). Dios me coja confesado...

  • SALINGER, J.D.: Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymour: una introducción.
  • FAULKNER, W.: Mientras agonizo.
  • TOOLE, J.K.: La conjura de los necios.
  • MANN, T.: La montaña mágica.
  • GRASS, G.: El tambor de hojalata.
  • GARCÍA MÁRQUEZ, G.: El amor en los tiempos del cólera.
  • ESTERHÁZY, P.: Armonía celestial.
  • MARÍAS, J.: Tu rostro mañana.
  • SIENKIEWICZ, H.: Quo vadis?
  • YOURCENAR, M.: Memorias de Adriano.
  • WILDER, T.: Los idus de marzo.
  • CAPOTE, T.: A sangre fría.