sábado, 17 de abril de 2010

El fatum.

Nada más llegar a casa me encuentro sobre el escritorio el último libro que había pedido: Las ilusiones perdidas, de Balzac.
Lectura para días grises, aunque salga el sol.

1 comentarios:

Miss Golightly dijo...

Decía Houellebecq que el mejor momento para leer "Las ilusiones perdidas" era cuando ya se habían perdido todas...