sábado, 3 de abril de 2010

Cartas a Ophélia.

Todas las cartas de amor son 
ridículas.
No serían cartas de amor si no fuesen 
ridículas.


También en mi tiempo escribí cartas de amor,
como las demás,
ridículas.


Las cartas de amor, si hay amor,
tienen que ser
ridículas.


Pero, al final,
sólo las criaturas que nunca escribieron
cartas de amor
son las que son
ridículas.


Álvaro de Campos (heterónimo de Fernando Pessoa, 1888-1935)

1 comentarios:

jorge dijo...

um dos muitos momentos de inspiração de Pessoa (versão Campos)...
com efeito, as cartas dele com a "amiga" Ofélia são um bocado ridículas! ;)