sábado, 11 de septiembre de 2010

Sobre el Gran Maestro.


(Sir John Eliot Gardiner)

2 comentarios:

Carlos dijo...

Las únicas veces que en mi vida adulta intuí la existencia divina fue escuchando la música de Bach. Luego, esa ilusión se racionalizaba centrándose en la imagen de un señor con peluca, tocando el órgano en Leipzig y en vez de en Dios me confortaba la idea de la capacidad creadora del ser humano.

A todo esto el Papa ha dicho hace unos días que el requiem de Mozart nos ayuda a afrontar la muerte con más espiritualidad...¿lo ha oído realmente?.

Pablo Ordás dijo...

A mí el Réquiem de Mozart no me da precisamente seguridad en una vida eterna. Si dijera la Misa en si menor o las pasiones sí, pero el Réquiem de Mozart...