domingo, 17 de abril de 2011

Paseos de tarde.


Me gusta el mes de abril. El mes de abril trae lluvias imprevisibles, días de calor sofocante que terminan en tormenta, semanas que parecen no terminar nunca, gente sentada fuera tomando el fresco cuando cae la tarde. Abril trae historias bonitas y árboles que reviven, y cuando veo los almendros con sus flores blancas no me importan ni el polen ni las alergias. Abril tiene cierto candor infantil de color pastel, de tardes idílicas leyendo al lado de una ventana abierta, viendo pasar el mundo.
Las noches de abril son en las que uno quiere pasear agarrado a una cintura, besar de camino a casa y dormirse en compañía. Abril es un mes para relajarse antes de la llegada del inclemente sol del verano. Abril es un nuevo soplo de vida después de los fríos de marzo. Abril es cuando se echa de menos, cuando se ama de más y cuando se quiere mejor.

(Vincent van Gogh: Almendro en flor, 1890. Amsterdam: Museo Nacional van Gogh)