sábado, 26 de febrero de 2011


He recibido un simpático correo con un artículo de Pérez-Reverte (La carga de los tres reyes) sobre las Navas de Tolosa, con un no menos simpático mensaje adjunto: "NOS VOLVERA A PASAR , YA QUE LOS POLITICOS CON EL ROLLO QUE SE TRAEN DE IGUALDAD DEJAN QUE ESTA GENTE DE FUERA SIGAN APROVECHANDOSE DE QUE AQUI SE CONSIGUIO ORDENAR UN PAIS NO COMO EL SUYO Y AHORA QUIEREN DESORDENAR EL NUESTRO".
El asunto, he de decir, me revolvió las tripas. No por el artículo, pues si lo he entendido bien de lo que se trata es de la conmemoración de un hecho histórico olvidado en aras de lo políticamente correcto -como el centro de flores colocado delante de la figura del Santiago Matamoros de la catedral-; lo grave es que la cosa, como siempre, ha sido sacada de madre y ha servido para justificar unas ideas racistas en contra de "esta gente de fuera".
Me da asquete. Me da asco que estos señores quieran utilizar la Historia como lo hacen, y añadan "Tardamos 8 SIGLOS,  o sea, 800 AÑOS!! en echarles de la península, nuestra tierra!". Me pregunto quién se creen para reclamar ninguna tierra como suya. La invasión musulmana de la Península tuvo lugar en el 711, y fueron finalmente expulsados en 1492; es decir, que estuvieron asentados en el Sur 781 años y consiguieron levantar un califato con la misma independencia que el de Bagdad, con sede en Córdoba.
Desde 1492 hasta hoy han pasado 519 años... echando cuentas está bastante claro que el Sur de España fue musulmán durante más tiempo de lo que ha sido cristiano. Porque lo que me imagino que no saben los que mandan este correo es que la España cristiana -la España de esos "valerosos guerreros cristianos que combatieron y derramaron su sangre"- cuando llegaron los musulmanes en el 711 distaba mucho de ser el país católico y religiosamente unido que se imaginan.
Lean e infórmense. Lean a José Orlandis -historiador y jurista, pero también sacerdote- y su obra La Iglesia en la España visigótica y medieval, o sus Estudios sobre instituciones monásticas medievales para hacerse una idea del panorama. No me digan que se consideran descendientes legítimos de los godos que ocupaban el territorio en el 711, que por cierto, también eran invasores y sólo llevaban 300 años con sus posaderas en Toledo cuando llegaron los musulmanes.
El mail termina con el mensaje "Nosotros hemos olvidado la historia... pero ellos no". Ya que la han olvidado, antes de escribir cretinadas como esta y de enviarlas libremente por la red, cojan un manual de Historia de España actualizado, ya que probablemente no se les va a ocurrir -ni podrán- consultar los documentos históricos y fórmense un juicio crítico.
Y a mí, déjenme en paz que ya bastante tengo con mis cosas como para tragarme las estupideces de algún espectador de Intereconomía que ve con nostalgia ciertos valores preconstitucionales que a mí, sinceramente, me la traen al pairo.